martes, 24 de agosto de 2010

El patio del mundo

¿El granero o el taller? He ahí la cuestión.

Corrían años centenarios cuando en Argentina las actividades económicas por excelencia eran la ganadería y la agricultura. Bah, casi excluyentes. Por esos tiempos se acuñó la frase "El granero del mundo". Ni originalidad teníamos. Inglaterra ya se había autoproclamado "El taller del mundo", una vez sentidas las consecuencias de la revolución industrial, varios años antes. Esto no es menor, desde ya. Se podrá alegar el esquema de dominación del siglo XIX (todavía vigente) de David Ricardo y todo lo que quieran. Pero el presente post es sobre algo distinto.

A un estudiante de economía no puede menos que sorprenderle lo cíclico de ciertos fenómenos. Pero cuando ese "fenómeno" es nada menos que el comportamiento de la clase política de un país... epa, ya es otra cosa. Algunos dicen que la historia se repite. Otros dicen que la historia continúa. Yo no sé, el día que viva una historia completa y vea cómo empieza la siguiente les diré.

Pero por el momento, quiero destacar cómo históricamente en Argentina se fueron acomodando los nichos de valorización del capital y, si se quiere, la economía entera, sus actividades y recursos, a lo que intereses extranjeros querían que ocurriera.

No deja de sorprenderme. ¿Ingenuo? ¿Chocolate por la noticia? No sé. Soy conciente, como escribí en otros posts, que para que esto pasara tenía que haber, por lo menos, una clase dirigente/poseedora-del-capital-económico local lo suficientemente predispuesta a dejar que pasara (y, como sabemos, también ayudar a que pase). Pero ese no es el énfasis acá. No emano hoy ningún juicio de valor contra personas. No voluntariamente, por lo menos. La intención es mostrar, al menos en apariencia, nuestra evolución, caídas y características de cada modelo de acumulación para poder preguntarnos qué viene. Qué nos espera. Esa es la intención.

Modelo agroexportador: Tratado D´Abernon, 1929. Tratado de Roca-Runciman, 1933. Control de cambios y medidas para-arancelarias. Todas políticas para salvar el modelo en clara caída, a favor de la metrópoli del modelo: Inglaterra.

Modelo industrial: época de Frondizi, fines de los ´50, principios de los ´60. Esta vez con la otra metrópoli, la de este modelo de acumulación: Estados Unidos. Para ilustrarlo bien breve, palabras del presi de General Motors, Donner: "Para GM, así como para varios otros fabricantes de vehículos, la alternativa era producir en Argentina o retirarse del mercado". Muestra de la búsqueda de rentas oligopólicas que ofrecía Argentina en la plaza de producción que eligiera el gobierno.

Modelo financiero: qué decir de este modelo, tan contundente como la bandera de los negociados con los países subdesarrollados? El origen de la deuda externa (como problema incontrolable), también en palabras del mismo Martínez de Hoz, tuvo este mismo carácter. Esto está explicado en el post de un blog muy bueno, didáctico y de requete-chupete.

Bien conciso y sin desarrollar (porque no es la idea y se me van a dormir todos), es claro cómo se moldeaba nuestra "actividad económica" de acuerdo a lo que las potencias querían. No es ninguna primicia, pero lo que sí es revelador es cómo esas medidas eran síntoma (caso 1) o causa (caso 3) de la caída del modelo. El caso de las industrias del desarrollismo no me animo a decir que fue perjudicial a largo plazo, pero sí que representó el tronco económico por el cual ese gobierno no se sostuvo.

Dicho esto, ¿qué cabe pensar hoy en día? No me animaría a decir en qué modelo (por lo menos tan puro como se los esquematizó) estamos en este mundo globalizado. No hasta que lea a algún groso decirlo, por lo menos, como copié todo lo que escribí hasta ahora.

Pero.. sí se lo puede encarar desde el lado de América Latina. Hasta ahora me referí exclusivamente a Argentina, cual titular vendepatria de Clarín que resalta a Brasil y denosta a Argentina. Pero lo más probable es que a nivel continental (excluyamos a los bananeros centroamericanos) se esté dando un proceso de cortar lazos de dependencia económica. Esto no es joda, es histórico y es para aprovechar la oportunidad. Y es una oportunidad porque, por lo menos a nivel nacional, si se compara la estructura económica de hoy en día con la de cada uno de los momentos citados, o hasta yo diría con prácticamente cualquier momento en nuestra historia excluyendo el primer peronismo... nunca fuimos tan independientes. ¿Mérito? ¿Contexto? ¿Un poco de los dos? El eterno debate peronista...

Gracias UBA y gracias por leer.

martes, 13 de julio de 2010

El mal menor

Ufff, discusión si las hay. Estatización de las AFJP, ley de medios, AUH son medidas que cualquier "progre" que se digne de tal no dejaría de estimar. Ahora: el mal menor... ¿existe o no existe? En este sentido creo que es comparable con las dicotomías: democracia sindical-poder de negociación; trabajo en negro-......trabajo (?) y alguna otra que se me escape por ahí. Cuestiones todas que mi capacidad de análisis, cual martillo neumático, ya se encargará de desempolvar... si le dan los huevos.

El meollo del asunto fue mencionado ya por arriba en este post, y llegó a mí por medio de la Revista Barcelona. Se trata de decidir si existe el llamado "mal menor": la opción política que no nos satisface 100%, pero realpolitik-mente, es la que más se salva.

Hoy en día la línea editorial de la revista cataloga así al gobierno de Cristina Fernández y varios lectores concuerdan. Incluyéndome.

Y ahí empieza el debate. Yo mismo, en algún post que no vale la pena buscar, declaré estar en contra del "voto útil": decidir no votar a TAL por saber que no tiene posibilidades de ganar. OK, quiero aclarar que esto es distinto. Esto es realmente, y siempre en el plano de la calidad, creer que tal es menos malo que otro. Pero la clave está ahí. En recordar que es menos malo. Que si bien es una manera pseudo-cínica de decir mejor, no deja de ser eso. Malo. Mala la idea, mala la construcción, lo que se quiera pero no mala la opción. Es, justamente eso, la mejor opción.

Lo relevante de este asuntico es, como siempre, sus efectos. Alguien que se niegue a aceptar la teoría del mal menor podría, por ejemplo, terminar como Pino. Al margen de la lectura alternativa de que ProyectoSur bardea al gobierno por izquierda porque le es más rentable que bardear a la derecha (muy factible también); si suponemos que tratamos con conciencias limpias, pudimos ver a Pino sentado muy cómodo con Grondona, por ejemplo.. (para orgasmo de Barone) haciéndole el juego a la derecha.
¿Qué pasa con eso? ¿Pino cree de verdad que es lo mismo Kirchner que Menem? ¿Que es lo mismo que De La Rúa? ¿Alguien de verdad cree eso? Esas son posibles consecuencias de no aceptar la teoría del mal menor.

No aceptarla, además, puede tomar la forma del "nada más burgués que la revolución socialista nos viene bien". Paremos un poco. ¿Alguna vez nos preguntamos hasta dónde toleraría la sociedad? ¿Nuestra sociedad, que desabasteció cuando le capturaron parte de la renta extraordinaria? Porque, no nos confundamos, la sociedad somos todos eh. Los fachos, los progre, estancieros, laburantes, oficinistas, cartoneros, clase media. Todos.
¿Cuán progre somos? Esa es una pregunta clave. Obviamente incontestable cuantitativamente, pero que sirve para estos casos, para recordar que por ahí por algo se empieza. Después hay que seguir.

Aún considerando que es imposible satisfacer a todos, el punto acá no es ese, sino ver qué es lo viable políticamente, no lo que me guste a mí. ¿Qué? Ah, ¿que para eso hay que pensar y estar informado antes de criticar? ¿Cómo, y nosotros no lo hacemos? ¿No? Ah, perdón, me debo haber confundido de opinión pública entonces.

Volviendo, es sano acordarse que existen también los Gioja, los Capitanich, los Scioli, tipos de derecha (bah, a Scioli, lo que le quede de la suya) que el Gobierno tiene de aliados comerciales y políticos incondicionales. Y cuando hablo de comerciales, digo tanto legal como ilegal. O ilegítimo, si se quiere, como las concesiones para la explotación de minas a la Barrick en San Juan [depende de si sale la Ley de Glaciares (y Cristina no la veta) o no].


Y sumando a esto, se tiene que aclarar también que para estar de acuerdo con el abigotado jefe de gabinete en que las medidas que toma el gobierno NACIONAL Y POPULAR son revolucionarias, habría, por lo menos, que tomar de la misma merca que él. Pero, acá hay otra clave, no por no ser lo que el gobierno dice ser, deja de ser el mal menor.

No se tiene que perder de vista lo que sería revolucionario. Se dieron cambios que ningún otro gobierno del 83 para acá estuvo ni cerca de lograr. Medidas democráticas, como la Ley de Medios, medidas progresistas, como la intentona (!!!) de las retenciones y medidas paliativas, como la AUH. Ahora: ¿revolucionarias? Como diría Cabito: "Revolucionario es otra cosa...". Revolucionario es reforma fiscal, es política industrial, (gracias homoec.), es gravar renta financiera, etc. Pero, repito, no por eso, hay que dejar de valorar lo que se está haciendo. Hay que tratar de hacer la escisión: no perder de vista hacia dónde se debería ir; pero también ir paso político por paso político hacia ahí, construyendo el camino que se pueda. Después de todo no olvidemos que todo esto queremos que se dé en el marco del juego político. Estamos todos de acuerdo en que no queremos salir a cortar cabezas, ¿no?

Desde el otro rincón, se puede decir que la teoría es conformista y se nutre de un análisis político estático. Que, por ejemplo, alguien en 1995 se podría haber preguntado cuán anti-menemistas se podría haber sido; y sin embargo el menemismo hoy día tiene la connotación que tiene. Que se analiza la capacidad de maniobra de la opinión propia dentro de límites políticos preestablecidos sobre los que uno no tiene injerencia, lo cual sí sería efectivamente conformista. En criollo, que uno se conforma con lo que hay.

Particularmente, creo que uno se conforma con lo que, por ahora, puede haber, no con lo que "hay". La crisis de representatividad está a la orden del día, y hasta que aparezca algún otro partido político con el cual uno se sienta más representado, creo que lo más racional es juzgar real y "utilitariamente" si se me permite la expresión (para dejarnos de joder un poco con tanto idealismo) al que resulte el mal menor. Producto de MI juicio, por lo menos, surge que el mal menor son unos peronistas de mierda (porque hay de otras especies, aunque Ud. no lo crea), oportunistas e hipócritas sin escrúpulos. Pero son el mal menor. Y por suerte hoy en día gobiernan.

Finalmente, cabe aclarar que en vistas de las elecciones en 2011, tengo esperanzas que surja algún otro partido con cuyos valores uno se pueda identificar y sentirse parte. Pertenecer. Me animo a decir que en concordancia con lo expuesto, Martín Sabbatella y su Nuevo Encuentro habla de un "piso y un techo" construido por los Kirchner. Y que es tan importante agrandar ese techo como proteger ese piso. Para pensar...

Y vos, chabón... ¿de qué lado estás?

domingo, 13 de junio de 2010

Essay on political economy

"La fuerza de los conceptos clásicos, como hemos observado, proviene del servicio que prestan a los intereses creados y a los intereses profesionales cuyo poder creía Keynes inferior al de las ideas. Cuando contemplamos el futuro de la economía, lo primero que debemos destacar es el persistente triunfo de la teoría clásica."

Con este pasaje del anteúltimo capítulo de "Historia de la Economía" (John Kenneth Galbraith) se abre este post. El autor se pregunta cómo es que la teoría clásica sobrevivió tantos años y, aún hoy, sigue renaciendo con renovado prestigio e importantes exponentes, siendo que es VISIBLEMENTE insostenible y claramente inconsistente.

Primero, veamos cómo argumenta Galbraith en contra de esta corriente. Teoría clásica, neoclásica, monetarismo, liberalismo, neoliberalismo. En términos económicos vamos a asumir que son todos sinónimos.

1) Falacia de la composición: citando a Adam Smith, se demuestra cómo se intenta trasladar el carácter prudente de "nunca fabricar en casa lo que le salga más barato comprar [...] y lo que es prudente en una economía doméstica, difícilmente pueda resultar insensato en la de un gran reino". En palabras de Galbraith y refutando a A. Smith, una sabia política pública, con toda su diversidad de necesidades y con toda su complejidad, no tiene por qué coincidir con las reglas que rigen a una familia.
A esto refuerza el autor cuando dice (por el final del libro) que "en la economía moderna la producción es importante, no por los bienes que produce, sino por el empleo y por los ingresos que proporciona", dándole la razón en ese sentido a Keynes. Aunque por ahí el lord se haya ido un poco a la mierda al declarar (según mitos) que "el estado tiene que emplear a un tipo para que haga un pozo... y a otro para que venga atrás y lo tape" (genio de la eficiencia).

2) La inexistencia de una teoría sobre las depresiones: la teoría clásica, por su naturaleza, excluye las causas relevantes por las que se podría provocar una depresión. Ergo: imposible que pretenda explicarlas y obviamente mucho menos subsanarlas. Si la ley de Say dice que nunca se pueden almacenar mercaderías sin vender, ¿por qué habría de producirse una crisis (deflacionaria)?

3) En situación de explicar los resultados en tanto ideas económicas y consecuencias económicas (¿el huevo y la gallina?) de la Gran Depresión, Galbraith muestra que es terminante la baja aceptación que tiene el sistema neoclásico en los países supuestamente exponentes del mismo. Por ejemplo: subsidios, aranceles, etc. "...la historia de la economía en tiempos recientes demuestra bien a las claras que el sistema clásico de mercado ya no se tolera ahí donde se presenta en su forma más pura", refiriéndose a Suiza, Austria, Japón, E.U., UE, etc.

Estos son algunos, o los más claros argumentos "objetivos", si se quiere, que se exponen contra la teoría clásica. Acto seguido: lo más natural sería preguntarse cómo carajo es que sigue teniendo vida y se sigue renovando una corriente que; actualizaciones más, actualizaciones menos, no sale del marco conceptual que la vio nacer y que es precisamente el elemento más atentatorio contra su consistencia. Como la respuesta pareciera bastante cantada, nos preguntamos entonces también qué otros factores ayudan a esta inconsistencia de la corriente. Galbraith, ¿qué tenés para decir?

1) El compromiso de los intelectuales con los dogmas establecidos. Interesante la aparición acá de la palabra "dogma", para denotar (epa!) con la mayor claridad el velo cuasi-religioso que existe sobre esta corriente. En otras palabras, es la simple reticencia al cambio. A reconocer que lo que uno aprendió estaba mal (porque, recordemos, la enseñanza básica generalizada pertenece a la teoría clásica).

2) La pretensión de considerar a la economía una ciencia. Acá me quiero detener, porque es probablemente el factor que más me indigna.
En el ámbito académico donde se defienden las ideas (incluyendo las económicas), la pauta científica históricamente las marcaron las llamadas ciencias duras. Los economistas aspiraron siempre a tener el prestigio de precisión intelectual de un físico, un biólogo, o algún capo-capón por el estilo. Y para hacerlo se vieron con la necesidad de presentar sus conocimientos como "científicamente verdaderos", o sea, válidos, inmutables. ¿¿¿¿¿QUIÉN CARAJO LOS MANDA????? ¿Qué necesidad hay? Este quizá sea el factor más cultural de todos. Al pretender esto se cae en la paradoja inevitable: una ciencia social como la economía se debe actualizar en tiempo y espacio para no obsolescer. En tanto no se reconozca su esencia y carácter social, se intentan demostrar verdades perennes (!!!) que no tienen por qué ser tales; se excluye a la historia (y a la política) del estudio de esta disciplina y se la pasa a asociar directamente con la matemática, para que de paso se amplíe la distancia entre profanos que no tienen por qué entender de economía... y los intelectuales que "marcan tendencia" de lo que es visto como verdad económica y lo que no.

Vale citar acá palabras de J.K.:
"La separación entre la economía y la política y las motivaciones políticas [...] es una fuente principal de errores y confusiones en la orientación de la economía. Ningún libro sobre historia de la economía puede concluir sin expresar la esperanza de que la disciplina vuelva a unirse con la política para volver a constituir la disciplina más amplia de la economía política. [...] No ver a la economía como una acomodación constante y renuente al cambio es una fórmula segura para la obsolescencia y el error acumulativo. De esto también nos ha contado bastante la historia."

Lo extenso de este punto fue para dejar en claro que es este aspecto el que, para hablar en criollo, más me rompe las pelotas de la corriente clásica. (por si quedaban dudas, lo hacemos explícito)

3) La llamada "fuga técnica de la realidad". El supuesto fundamental de la teoría clásica, a saber: la libre competencia de mercado y todas sus actualizaciones, se presta al refinamiento matemático, al igual que todos los demás supuestos de la corriente. Pero su objetivo es siempre la coherencia interna, y no el correlato con la realidad. Se demuestra válido solo a nivel intra, por una simple razón: la complejidad de la realidad no se presta a la formalización matemática.

4) Y el último factor es respuesta además a cómo esta teoría se mantiene en pie. Sí, los intereses económicos. En la economía moderna, ya no se contraponen primordialmente burguesía y proletariado, sino que la antagonía fundamental es la empresa contra el estado. La importancia de la preservación del modelo neoclásico radica en que, en ese sistema, con el mercado funcionando óptimamente, son los partidarios de la intervención del estado los que se tienen que justificar, y no al revés. Toda intervención será a costa de la empresa económica y menoscabará su autoridad, o su autonomía, en caso que no la reemplace directamente.
Un ejemplo concreto de esta situación es la solución del monetarismo a la inflación: el tan oído ajuste, que se quiere hacer aparentar como socialmente neutral. Lo que se hace es elevar las tasas de interés a cifras excesivamente altas, favoreciendo a quienes se dedican precisamente a prestar plata. Y, oh casualidad, esos son los más opulentos! De cada crisis una oportunidad, ¿no?

En otras palabras, con la supervivencia de esta corriente, se resguardan los ingresos empresarios, ocultando el poder que ejerce como algo natural la empresa, al argumentar en realidad que el mismo pertenece al mercado.

Y así concluimos. Si queda algo por decir es simplemente expresar mi deseo que ESTO SE ENSEÑE EN LA FACULTAD. Y que nos dejemos de joder con la "economía palabra santa" y se escriba sobre esto un poco más en criollo, como Galbraith. Que no va a venir nada mal para despertar interés.

Muchas gracias por leer; a los lectores no económicos más que nada.

sábado, 29 de mayo de 2010

Boletín oficial del 29 de Mayo

Cual ave fénix, cuando se creía que este blog estaba muerto y que nadie podía salvar a la blogósfera de las garras de Némesis, me tomé un síndromedepantallaenblanco-ol, para curarme... el síndrome de la pantalla en blanco (claro).

Empiezo por comentar que en el laburo, estos meses, me trataron como Hiroshima/Nagasaki. De manera absolutamente innecesaria, me explotaron sin dejar rastros de bios en mí. Digo innecesariamente porque supongo que ellos mismos se darán cuenta que hago que laburo y el 50% del tiempo me rasco bastante. Está el point of no return, de ver que tus compañeros de laburo en épocas de ganancias cambian de piel el doble de rápido de lo normal y que bajo sus ojos parece tener lugar el almacenamiento de la casa matriz del Hombre de la Bolsa, junto con todos sus críos Ziploc.
Pero buen, por suerte ese punto sigue eclipsado por sentirse RE vivo disminuyendo la eficiencia y haciéndote el que laburás, total después cobrás lo mismo y sos el más-capito del barrio, bolo!!... hasta que te das cuenta que el kapanga es el que se lleva la torta con la que te garpa <<. En fin, eso en materia laboral. Y ya que estamos, para poner al día de mi agenda a los bloguevidentes, les cuento que en lo tangencial sobre materia académica (!!!), he decidido formalmente que... me cambio a economía.

-Pero, pará.. ¿qué estabas cursando vos?
-Eh, contador público. macri comilón
-Ah, ¿no es lo mismo?
-No, no. De hecho bastante poco que ver.
-Ah, ¿y dónde se da esa?
-En la misma facultad de ciencias económicas.
-Ah, claro, jaja, qué boludo/a.
[basado en hechos reales, Ley 75.420]

La cuestión es que, por suerte, laburando en un estudio contable pude decidir esto a tiempo... aunque de hecho varios me lo habían dicho antes de empezar la facu y el nene no quiso escuchar. "Darse la cabeza contra la pared", como le dicen. Pero contra la pared de la facu.
Si quieren se pueden explayar acerca de esta decisión, dejar su opinión y toda la bola. Tengan en cuenta, únicamente, que quien desee no hacerlo se olvide desde ya de prebendas y sobresueldos que se otorguen desde el ministerio de economía bajo mi dirección.
De las 3 materias a las que me había anotado, tuve que dejar una por tiempo (teoria contable), otra la acabo de dejar porque para economía no me sirve e igualmente no me kbía (admin) y la tercera es derecho de las instituciones públicas, que en la carrera de economía es optativa <<. Pero bue, igual esta materia me está gustando mucho, más allá del esfuerzo por el docente de inculcar el odio en la "melimpioelculoconlaconstitución" Clijjjjtina. Sooo typical de los peronchos históricamente, menoscabar la ley. Así estamos (?). VIVA ILLIA, CARAJO!!!!!

Pero dada la monotematicidad del blog este último tiempo, no se podía esperar un update sin su sesgo político. cobos tragaleche
Quiero comentar, primero y en resumidas cuentas, lo groso de enjuiciar de verdad a Macri, de mandar sopre a Martínez de Hoz y de algunos otros fallos, como éste. Pero sobre todo, pensando en el de Macri, me pongo a pensar qué conveniente que es que los Kirchner sean tan oportunistas y se peleen con indeseables como los nombrados. Porque, no vamos a comernos el sapo de que Oyarbide tiene la verdad justiciera, pero por lo menos sí sirve que por estar claramente a favor de los Kirchner, enjuicie a un "papaenlaboca" como Mauricio. (recuérdese que Oyarbide también consideró que los Kirchner no se habían enriquecido ilícitamente... oh, c´mon!!!).

Tenía ganas de escribir también una propuesta que leí como respuesta en un correo de alguna Barcelona que, creo, le habré prestado a un pardo irresponsable. [Paréntesis: esos tipos son genios del humor escrito violento. No se puede evitar cagarse de risa al leer. Highly recommendable.]
OK, se discutía el asunto del mal menor (temita si los hay), si los Kirchner eran realmente el mal menor y si era preferible apoyarlos antes de la bazofia que potencialmente los reemplace, bla-bla-bla. Y desde Barcelona dijeron:

"...en el programa de Tenenbaum y Zloto (NdE: "Periodistas"), hacían un ejericcio buenísimo: te daban la lista de presidentes de la democracia y te decían que los pusieras en orden, de mejor a peor. Estaría buenísimo que cada uno de los dirigentes y periodistas, antes de hablar sobre cualquier tema, aclaren cómo sería su lista. Para saber dónde está parado cada uno. Y para que, por más que critiques a un determinado gobierno, sepas que pudo haber sido el mejor, menos malo o como quisieras llamarlo"

¿Qué me dicen? Para mí, tan simple como útil. Si quieren pueden dejar su podio.

OK, y como despedida, comento que estoy leyendo un libro esencial para cualquier estudiante de económicas que, no entiendo cómo (según tengo entendido), no es bibliografía obligatoria en la UBA: Historia de la Economía, de Galbraith. Viene a colación (!!!) para hacer la consiguiente encuesta: todo aquel que crea que un post (o los necesarios) sobre el libro pueda ser interesante, grítelo a los 4 vientos!! Y si es posible y pretenden que me entere, además fírmenlo porque todavía no desarrollé capacidades auditivas extraordinarias.

Gracias por su tiempo y disculpe las molestias.

P.S.: para quien crea distinguir mensajes subliminales extraños en el presente post, se aclara que los mismos son fruto entero de su imaginación y que la casa no se responsabiliza por calumnias e injurias.

sábado, 27 de marzo de 2010

Razón de estado

Es muy curioso este concepto y la actualidad que tiene, por más que el origen date de años maquiavélicos (catalogado de los mejores adjetivos por la RAE).

Es simplísimo: subordinar la legalidad a la exigencia política.

Yo el término lo conocía, lo aprendí leyendo justamente alguna crítica a "El Príncipe" de Maquiavelo, si no me equivoco. O en el mismo libro, no sé. Pero lo acabo de leer de vuelta, y con esta definición bien corta y concisa; y es sorprendente la actualidad que tuvo desde que alguien lo habrá inventado (¿Maquiavelo?) hasta ahora. En ese sentido, el Nico debe ser el más clásicos de los clásicos en la política.

Ya lo dije y lo repito: yo sé que mi odio por los peronistas es visceral, lo acepto. Habrá críticas que me nazcan más del alma (o por ahí todas un poco), pero éste tema es típico de ellos.
Empezando por la reforma de la Constitución durante el período de presi de Juan Domingo. No juntaban los votos que la misma Constitución requería para ser reformada y les importó una mierda. Se sostiene en general que esa reforma, de cualquier manera, fue buena. Pero eso es lo que pasa y ahí entra la "Razón de estado" y la disyuntiva de si el fin justifica los medios o no.

Haciendo el paralelismo con hoy en día, supongo que no hay otra cosa mejor (presidenciable) que los Kirchner en este momento (espero que antes del 2011 aparezca). Pero no me puedo olvidar que no dejan de ser peronistas. Y BIEN peronistas. Yo no me trago todos los sapos de este gobierno ni de 6, 7, 8, ni de Página 12 ni de El Argentino.
Aclaré al principio que el balance de las dos gestiones sea, probablemente, positivo. (OK, ahí lo busqué y no lo hice, pero lo hago ahora). Pero ¿cómo puede ser que ante la crítica perfectamente fundada de no seguir los procedimientos que la ley pide, te tilden de agente del monopolio mediático y oligarca gauchocrático? (para exagerar, está claro). (ejemplo del DNU por la deuda, de que el PEN en sí mismo trate la deuda, de la naturaleza impositiva de las retenciones, demás). (está claro, no? que no critico las medidas sino los procedimientos)

Eso, tengo que decirlo, me rompe soberanamente las pelotas. Y es bien típico de los peronistas. ¿Para qué carajo está la ley? Yo también sé que hay que tener mucho cuidado con a quién es funcional uno con lo que dice, piensa, hace, etcétera. Pero eso no te puede hacer jugar sucio. (ojo, por más que Clarín sí juegue sucio y todo lo que quieran eh, acá el enfoque está de este lado).

El debate acerca de "discutir las formas o el fondo" es interesantísimo, en el sentido más abarcativo de la palabra. Porque revela a qué le das pelota y a qué no. Qué te parece importante, qué estás dispuesto a respetar. Si bien lamentablemente hay mucha gente que defiende de verdad a Clarín y todo lo que quieran, hay otros que sí pensamos "entre la garompa de Clarín y el gobierno, me quedo con el gobierno". Pero justamente, ¡es un gobierno, carajo! No se puede "jugar" como una batalla. Para eso están las reglas, y las reglas se llaman leyes. (ok, algunas)

Después se puede discutir la torpeza del gobierno de no haber mandado una reforma para los temas que quisieran cuando tenían mayoría, si total la aprobaban seguro, pero acá el tema de la "inteligencia" del gobierno no lo estoy discutiendo. Yo estoy diciendo que para mí el respeto a la ley es más importante que la "exigencia política", como dice el término "Razón de estado". Por ahora hasta diré que lo es en cualquier caso.

Absolutamente discutible y aguardo críticas. Yo, he hablado.

lunes, 8 de marzo de 2010

1929, la tenés bien adentro - Vol. II

2009, 1929, 1890, 1989, las crisis económicas parecen estar marcadas por el invertidamente diabólico número. Después de, másss o menos, 3 siglos de capitalismo, para decirlo en resumidas cuentas: no aprendimos un carajo.

¿Pero quién se encarga de "aprender" esas cosas? Bueno, ese es el tema, la economía es vieja como Matusalén y recurrente en sus errores como Judas. (no seas necio, hombre, una vez bueno, dos veces ok puede pasar pero negarlo 3 veces? Qué falta de respeto, qué atropello a la razón).

Pero en tiempos de antaño, cuando el homo erectus le cebaba mates a los tiranosaurios, también tenían problemas por el estilo. Y tenían la excusa de no haber experimentado tiempos capitalistas, ni haber podido leer a Friedman ni a Hayek para que le sugirieran catedráticamente qué hacer.
Así es que tenían vía libre para hacer las estupideces más obvias y dejar en la ruina a pueblos enteros. Prueba y error, muchachos, prueba y error. Así se aprende. Pero... todo tiene un límite.

2 - La solución diocleciana

Por el carácter del post no hace falta ni ponerle comillas a "solución". Pero les pongo porque son gratis.
Este tipo fue un emperador romano del siglo III o IV (por ahí) a.C.. Ni él ni los emperadores romanos en general se habían caracterizado alguna vez por sus dotes económicos. Sí políticos, pero la las guerras no matan el hambre.

De hecho el problema era ese, Roma venía de guerras con las cuales il popolo no estaba muy de acuerdo... una economía bastante baqueteada y el imperio en peligro de extinción (greenpeace, teléfono).

Asumió este buen hombre y, convengamos, podría haber optado por la fácil: paredón a quien pasara hambre hasta que alcanzara la comida y "quedábamo´ lo´ mejore´". Una especie de selección `natural´ en la era del arco y flecha. Pero no.
El tipo tenía sentimientos, viejo, ¿qué se creen? Había leído Operación Masacre y visto El diario de Anna Frank. No le kbía el genocidio. Eitherway, de economía, cero.

No se le ocurrió otra mejor que... "imprimir" moneda con valor nominal menor a lo que valía la cantidad de oro de la que estaba hecha. Es como si a uno le dieran 2 pesos por el papel en el que está impreso un billete de 1, sin importar cuánto dijera que valía. Esto es más entendible sin la analogía innecesaria (y sin sentido): uno fundía la moneda, vendía el oro en la casa de cambio/herrería más cercana y, voila, tenía el doble de plata que antes. Con las monedas de oro con la que le habían pagado se iba al microondas de vuelta, las fundía y así sigue el círculo.

La verdad es que, personalmente, no llego a entender cómo alguien creía que algo así iba a funcionar, o iba a levantar la economía. ¿Qué tenía de bueno? Fundir (cuack) a los cambistas del momento, no sé. Kirchner: gravámenes a la renta financiera YA!!! Leete la historia romana y se te prende la lamparita.

¿Por qué el valor por peso del oro no bajaba hasta equilibrarse o ser más bajo que el valor nominal de la moneda? Bueno, esa es una pregunta para la que no conozco la respuesta, básicamente, porque el artículo no la plantea. En una de esas existía el Redrado romano que quería mantener el valor del oro para no perder rentabilidad exportadora, aliado con los Biolcatti del momento que comerciaban esclavos de guerra. No lo sé. (pero qué metáfora más figurativa)

Lo cierto es que al bueno de Diocleciano le fluía la imaginación. No le bastó con la boludez más básica de la economía que había hecho sino que además pretendía controlarla. (epa, me suena conocido). Luego de pasar por la cámara de Diputados y Senadores, se aprobó el "Edict on maximum prices" o, traducido......... ok. Se entendió.

Los empresarios estaban obligados a vender, en la mayoría de los casos, más barato de lo que les costaba producir.
Con los números del IRDEC en la mano, el emperador estaba convencido que todo marchaba sobre rieles. Había hecho oídos sordos a sus consejeros que, en pocas palabras, le habían explicado detalladamente y punto por punto lo estúpido de su política monetaria.

Cuestión, después de algunos meses Diocleciano entendió lo que le querían decir y, no sin argumentar antes "Pero me lo hubieras dicho antes, chambón!!!" se fue sin chistar y cabizbajo a su casa. Era el primer emperador de Roma en irse voluntariamente del trono. Eso lo salvó del desenlace grado "erupción del Etna y el Vesubio juntos" económico que habría tenido.
Pero además, más importante fue el hecho de que varios se negaran a seguir las reglas. En otras palabras, vender más caro de lo que estaba permitido, porque si no no se comerciaba.


Así puede ser explicado un origen de la economía en negro. Ya sea por vender más caro de lo que estaba permitido o (trasladándolo a hoy en día, lo más común) por vender barato por no pagar impuestos o sueldos legalmente. Sí, para algo siempre termina sirviendo el ejemplo histórico.

¿Moraleja? Don Carlos, una víctima del sistema.

Hasta la proximum

jueves, 4 de marzo de 2010

1929, la tenés bien adentro - Vol. I

"5 colapsos económicos más ridículos que este". Ese es el título del artículo de Cracked, el robado del día.

Cracked.com es una página de humor en inglés de la que robó el estilo de escribir Lupine de la internet apesta. (igual un prócer) Los tipos escriben de todo, básicamente porque... saben de todo (o al menos parece). Fuente de la mayoría de mis conocimientos raros, de esos que le gusta escuchar/leer a la plebe (god mode ON). De eso son sus posteos, cosas raras, extrañas, ridículas, en general con mucha historia de por medio y, barcelona style, repartiendo palos para todos lados.

Como de costumbre, me kbió y decidí copiarlo (por lo menos aprecien la traducción).

La cosa es así: por sucesivas quejas catalogables bajo la forma "che, tus posts son mas efectivos que el valium" debido a lo extenso de los mismos, de los 5 ejemplos históricos pienso postear 3 en 3 posts separados, y si se quieren enterar de los otros 2, van al link (que dejo en el último post para no spoilear (?)). Sin más:

1 - El boom del tulipán

El 5to principio básico de la inflación dice que si mucha gente quiere el mismo producto, se crea un fenómeno autosostenido de aumento de precio. Su anexo dice que si además estamos hablando de tulipanes y ENCIMA del 1600 en la tierra endsat jurgen (todo legal en dutch) holandesa, hay un 10% de interés por día. OK, no hay ningún anexo ni tampoco es ningún principio básico con ningún número, pero lo del fenómeno es verdad y se llama build-in inflation. Suele ser por expectativa de creer que "mañana ese producto va a estar más caro", pero buen, en este caso estos tipos jamás en su vida habían visto un puto tulipán y, más allá del precio, no se les ocurrió mejor idea que gastarse el fondo de universidad del nene (más yanki que eso es únicamente kentucky fried chicken y sylvester stallone) en florcitas y más florcitas. Gustos son gustos.

La cosa fue así: Holanda recién descubría el tulipán, supongamos producto de algún marcopolo báltico.. y, como prácticamente cualquier flor, tienen una determinada época del año en la que
se puede plantar. El problema era que... en la otra época no.
Pero los tulipanes resultaban TAN lindos que la gente quería asegurarse que, siendo todavía mala época de cosecha, tendrían su tulipán cuando fuera la temporada del fruto.

Ni lentos ni perezosos, los proveedores de tulipanes empezaron a vender pagarés de tulipanes. Sí, como lo leen... Cuando fuera la temporada serían cambiados por la flor, pero... todavía quedaban varios meses para seguir comprando y comprando pagarés y.. bueno, como resulta obvio, inflar los precios.

No hacía falta que pasara mucho tiempo para que alguien parara la bola, producto de los precios RIDÍCULAMENTE altos que se pagaban. Un bulbo de tulipán llegaba a valer 10 veces el salario anual de un artesano bien calificado de la época (mucha precisión como para no desconfiar de las fuentes, no?..). A ver: SALARIO ANUAL DE DIEZ AÑOS.

OK, lo cierto es que en los primeros meses de 1637 (de vuelta, donde carajo consta eso?) todo tomó proporciones normales... lo que quiere decir que un tulipán ahora valía un precio razonable y no lo que los pagarés decían que valían. Pero, obvio, no existía el "liqui" todavía para borrar la tinta de los papelitos, así que...

Sí, así que familias enteras habían comprometido sus ahorros por, ahora, lo equivalente a un mate cocido con el saquito roto y yerba pululando por toda la infusión.

Durkheim mismo afirmó que la tasa de suicidio en dicho momento igualó a la de un domingo sin fútbol, y/u/o su equivalente de mirar a Ricky ricón Fort durante más de 10 minutos DIRECTO a su mentón.

Una debacle económica home-made y la anécdota de la historia: los tulipanes, declarados flores no gratas en Holanda.